Hoy es el día mundial del agua.

Contribuyo a la causa con una reflexión, una historieta, una anécdota, como queramos llamarlo. Algo en lo que pienso frecuentemente y que me suele poner triste. Yo creo que bajar a un nivel personal y cotidiano a la hora de tocar temas que tengan que ver con la ecología es bastante recomendable pues es en lo cercano, en lo que nos toca directamente, donde podemos comprobar de primera mano a lo que somos capaces de renunciar o no.  

Mis padres se criaron en el campo. Siempre que nos llevan a mis hermanas y a mi a los sitios en los que crecieron, invariablemente, comentan que había mucha más agua entonces y nos señalan cómo dónde ahora hay un hueco y unas hierbas secas antes brotaba una fuente de agua fresca. O dónde ahora hay una rambla seca, antes pasaba un riachuelo. En estos casos la ausencia del agua añade un elemento dramático al engañoso discurso de la nostalgia. Como si la niñez hubiera sido sólo primavera y la sequía remarcara de un modo pesimista lo inexorable y deteriorante del paso del tiempo.

Yo también tengo excelentes recuerdos vinculados al agua. Y me gustaría que mi hijo tuviera la oportunidad de poderlos disfrutar y jamás tuviera que ver reflejada en mis ojos la tristeza de tener que enseñarle lugares sólo bellos en mi memoria. Brindemos por eso.

Os dejo con un vídeo musical extraordinario. En lo musical y en lo visual. Se trata de la canción 'Respira' del grupo francés Mickey 3D. Os ruego encarecidamente que lo veáis hasta el final.